El Rojo se consagró en la Zona Oeste de la Liga de San Francisco y arranca una nueva ilusión de la mano de su figura. «Tenemos muchos jugadores de jerarquía, acostumbrados a jugar partidos importantes», anticipó.
Rivadavia de Río Primero se quedó con el título de la Zona Oeste de la Liga de San Francisco, tras vencer en la Finalísima por 4 a 2 al Cultural de Arroyito. Una de las grandes figuras de la definición –y de toda la temporada– fue el número 10, Nicolás Smit, autor de dos goles en el partido decisivo.
Nico forma parte del Rojo desde 2018 y, entre 2022 y 2025, acumula ocho títulos: tres de zona, tres Aperturas, un Clausura y el recordado e histórico Absoluto de 2022.
–¿Por qué año tras año Rivadavia es protagonista en los torneos que disputa?
Yo creo que el club tiene un gran proyecto en divisiones formativas, donde los profes vienen trabajando desde hace varios años. Entonces, cuando los jugadores llegan a primera, ya entienden los conceptos que el técnico les pide porque los conocen mucho. Después, porque hay futbolistas de jerarquía, acostumbrados a jugar partidos importantes, y también por el apoyo de los dirigentes, que nos dan todas las comodidades cada domingo para que podamos rendir de la mejor manera.
–¿Qué expectativas tienen para el Absoluto?
Es un torneo complicado porque hay muchos equipos de nivel, pero tenemos claro que nosotros somos uno de ellos. Vamos a tratar de competir y volver a ganar ese título este año. El año pasado nos quedamos en semifinales por penales, así que esperamos llegar a la final.
–¿Qué le dirías al hincha de Rivadavia que los acompaña cada año en cada torneo?
Muchas gracias por acompañarnos y hacernos el aguante siempre. Que lo sigan haciendo y que disfruten, porque se han logrado muchos títulos en estos años, y eso no pasa en todos los clubes.
Rivadavia integrará el Grupo F del Absoluto junto a Sportivo Belgrano de San Francisco y ADEA (El Arañado), con un cruce interzonal frente a Bartolomé Mitre de Las Varillas. El Rojo inicia una nueva ilusión y, como dice la canción: «La pelota siempre al 10, que ocurrirá otro milagro«.




