Uno de los momentos más destacados fue la tradicional Promesa de Lealtad a la Bandera, protagonizada por alumnos de cuarto grado de las escuelas Maestro Domingo Nogal, Margarita Vázquez Ludueña de Lazo y 25 de Mayo.
En el marco del 205° aniversario del fallecimiento del General Manuel Belgrano, la ciudad de Monte Cristo conmemoró el Día de la Bandera Nacional con un acto oficial cargado de simbolismo y patriotismo en la Plaza Sarmiento.
La ceremonia, organizada por el municipio, contó con la participación de autoridades locales, instituciones educativas, fuerzas armadas y vecinos. Uno de los momentos más destacados fue la tradicional Promesa de Lealtad a la Bandera, protagonizada por alumnos y alumnas de cuarto grado de las escuelas Maestro Domingo Nogal, Margarita Vázquez Ludueña de Lazo y 25 de Mayo. Además, se felicitó especialmente a los estudiantes del Instituto Parroquial Monte Cristo, quienes realizaron su promesa en el Monumento a la Bandera, en la ciudad de Rosario.
Como parte del reconocimiento, la Municipalidad anunció que en los próximos días se entregará una medalla conmemorativa a cada uno de los estudiantes participantes.
El acto también incluyó la Jura de Fidelidad a la Bandera por parte de los cadetes de 5° año del Liceo Militar “General Paz”, sumando un componente solemne y marcial a la jornada, que fue acompañada con respeto y emoción por la comunidad.
Luego del protocolo oficial, el Ballet Municipal presentó un espectáculo de danzas folclóricas, seguido por una representación artística alusiva a los colores patrios. El cierre estuvo a cargo de un desfile cívico-militar, encabezado por el Liceo Militar, Veteranos de Malvinas y soldados, que marcharon ante autoridades, docentes y familias presentes.
La jornada concluyó con una tradicional chocolatada, compartida por los asistentes como símbolo de encuentro y celebración comunitaria.
En su mensaje, el intendente Daniel Haniewicz destacó el valor de la fecha y el compromiso colectivo de la ciudad: «Nuestra ciudad, al igual que nuestra bandera, hoy se pinta de celeste y blanca, y es símbolo de unidad, de trabajo colectivo y de esperanza en el futuro».
Monte Cristo vivió así una nueva jornada de identidad y pertenencia, reafirmando los valores que unen a la comunidad y a todo el país.



















