Las actividades estuvieron guiadas por dos ejes simbólicos: el crecimiento y la importancia del afecto. Desde el municipio destacaron el acompañamiento de las familias y el compromiso diario del equipo docente.
Las Salas Cuna de la ciudad de Monte Cristo y del Km 691 realizaron una jornada especial de cierre de año junto a las familias, donde todas las actividades estuvieron guiadas por dos ejes simbólicos: el crecimiento y la importancia del afecto.
El primer eje, “Crecimiento y transformación”, estuvo representado por la figura de la mariposa. Los niños realizaron “manitos–mariposa”, una actividad que buscó simbolizar su propio proceso de desarrollo, con huellas que reflejaron avances, descubrimientos y aprendizajes construidos a lo largo del año.
El segundo eje, “El afecto como motor del desarrollo”, se trabajó a través de la creación de huellas de manos realizadas por los niños y sus familias, como gesto para representar los vínculos, la compañía y la presencia cotidiana que acompañaron cada logro.
La jornada finalizó con la elaboración de un mural colectivo y la entrega de souvenirs en forma de mariposa, como recuerdo del trabajo compartido durante el ciclo.
Desde el municipio de Monte Cristo destacaron el acompañamiento de las familias y el compromiso diario del equipo docente, que sostienen a las Salas Cuna como espacios de cuidado, contención y crecimiento para la primera infancia.
















