Se trata de hasta tres días de permiso retribuido quienes presenten certificación veterinaria y registro de la mascota a su cuidado. El Código Penal de ese país europeo castiga el abandono de animales.
Lo que comenzó como una batalla legal individual se ha transformado en un estándar para el bienestar animal en Europa. Los trabajadores italianos ya pueden solicitar hasta tres días de permiso retribuido al año para cuidar de sus animales de compañía, bajo la premisa de que estos son considerados legalmente como miembros del núcleo familiar.
Esta medida no es solo un gesto de buena voluntad empresarial, sino que tiene un sólido respaldo jurídico. El Código Penal italiano castiga el abandono de animales y la falta de cuidados básicos. Por ello, los tribunales han dictaminado que impedir que un dueño cuide a su mascota enferma podría inducir a un delito de maltrato por omisión.
¿Cómo funciona el beneficio?
Para que la ausencia sea justificada y pagada, el empleado debe cumplir con protocolos estrictos:
- Certificación Veterinaria: Es indispensable presentar un informe oficial que detalle la gravedad de la salud del animal.
- Registro Oficial: La mascota debe estar debidamente identificada y registrada en el padrón correspondiente (microchip).
- Necesidad de Cuidado: Se debe demostrar que el animal requiere atención constante y que el dueño es el único responsable disponible para brindarla.
Este avance marca un precedente para otros países de la Unión Europea que debaten actualmente sobre la ampliación de los derechos civiles de los animales. Mientras que en muchas partes del mundo las mascotas siguen siendo tratadas legalmente como «objetos», Italia refuerza su visión de que el vínculo afectivo genera responsabilidades legales que el sistema laboral debe respetar.

