La fiscalía a cargo de Raúl Garzón ordenó el arresto de Osvaldo Fassetta (47), quien convivía con el principal acusado del femicidio en barrio Cofico. El hombre había dado testimonios públicos horas antes de su captura.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, sumó un nuevo e importante capítulo. Tras basarse en el análisis de testimonios, contradicciones y registros telefónicos, la Justicia ordenó la detención de un segundo sospechoso. Se trata de Osvaldo Fassetta, de 47 años, quien quedó imputado bajo el cargo de encubrimiento agravado.
Hasta el momento, Claudio Barrelier era el único arrestado y principal sospechoso material del crimen. Con la captura de Fassetta, la fiscalía busca determinar con exactitud qué grado de conocimiento, complicidad u ocultamiento existió dentro de la vivienda donde se habrían desencadenado los hechos.
¿Quién es Osvaldo Fassetta y cómo se vincula al caso?
Fassetta se dedicaba a la construcción y, según trascendió en la investigación, compartía un vínculo con Barrelier nacido de su fanatismo común por el club Instituto. Hacía aproximadamente diez meses, Barrelier le había ofrecido mudarse a la planta alta de la misma casa de barrio Cofico donde residía el principal acusado junto a su pareja y una hija de once años.
El perfil de Fassetta cobró fuerte notoriedad pública debido a que, horas antes de ser arrestado por la policía, rompió el silencio ante las cámaras de televisión. En esa entrevista, se mostró colaborativo, afirmó haber participado activamente de las marchas y tareas de búsqueda junto a los allegados de Agostina, y relató detalles de las horas previas y posteriores al crimen:
- El día del hecho: Relató que el fin de semana del crimen compartió actividades con el acusado y que vio a Agostina, a su madre (Melisa) y al hermano menor de la adolescente en un complejo deportivo y, posteriormente, en un cumpleaños.
- Movimientos sospechosos: Fassetta declaró ante la prensa que el domingo posterior al hecho notó cambios extraños en la habitación que él ocupaba, señalando que alguien le había cambiado las colchas de su cama por unas grises mientras él no estaba.
- La coartada del acusado: Mencionó también que el propio Barrelier le había asegurado que todo se trataba de una «falsa denuncia» en su contra y que le habían querido «hacer una cama».
El foco de la imputación
A pesar de sus declaraciones televisivas en un rol de «testigo consternado», la fiscalía encontró inconsistencias suficientes para imputarlo. Un punto clave que está bajo la lupa judicial —y que fue mencionado de manera preliminar por la abuela de la víctima— son una serie de audios y mensajes telefónicos que comprometerían la versión de Fassetta. Para los investigadores, resulta inverosímil que no estuviera al tanto de lo que ocurría en la propiedad, considerando la estrecha convivencia diaria.
Fassetta será indagado formalmente en las próximas horas, mientras el avance de los peritajes tecnológicos sobre los celulares secuestrados busca terminar de esclarecer la trama de encubrimiento en torno al trágico final de la menor.

