La banda contaba con una estructura organizada y roles definidos. Algunos de sus integrantes ejecutaban los robos, otros hacían apoyo logístico, mientras que había quienes facilitaban domicilios para ocultar los elementos sustraídos.
Una organización delictiva conocida como “La 3232” fue desbaratada tras una investigación por una serie de robos domiciliarios bajo la modalidad de “escruche”, es decir, en viviendas donde no se encontraban sus moradores.
La Unidad Territorial Integrada 22, a cargo de Paula Bruera, dictó la prisión preventiva para cinco integrantes de la organización, que operaba en distintas localidades del interior provincial, entre ellas Salsipuedes y Colonia Tirolesa.
La investigación fue llevada adelante por la Brigada de Investigaciones de la Unidad Territorial 22, bajo la supervisión del comisario Esteban Armanino y la oficial principal Melisa Arenas Gómez.
Como parte de las tareas investigativas se reunieron filmaciones de cámaras de seguridad, testimonios, análisis de telecomunicaciones y elementos que habrían sido sustraídos en los hechos, lo que permitió avanzar en la identificación de los integrantes.
Cómo operaba la organización
Según la investigación, la banda contaba con una estructura organizada y roles definidos. Algunos de sus integrantes se encargaban de ejecutar los robos, otros cumplían funciones de apoyo logístico, conocidos como “campanas”, mientras que también contaban con personas que facilitaban domicilios en la ciudad de Córdoba para ocultar los elementos sustraídos.
Para dificultar su identificación a través de las cámaras de seguridad, los sospechosos utilizaban barbijos y distintos vehículos durante sus desplazamientos.
Además, los investigadores detectaron que los integrantes compartían fotografías y videos de los elementos obtenidos tras los robos, material que formó parte de la evidencia incorporada a la causa.
La incorporación de nueva evidencia digital y registros fílmicos permitió individualizar a otro de los sospechosos, quien posteriormente fue detenido. En las últimas horas, la Justicia dispuso también para él la medida de coerción de prisión preventiva.
Asimismo, se concretó la captura de un joven de 24 años que permanecía prófugo y que estaría vinculado a la organización.
Actualmente, la causa cuenta con cinco personas imputadas: cuatro jóvenes y una mujer, esta última madre del joven que había permanecido prófugo y que fue detenido recientemente. Todos cuentan con medidas de coerción.
La investigación continúa para determinar la participación de cada uno de los involucrados y esclarecer la totalidad de los hechos atribuidos a la organización.
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