Son alumnos y docentes del IPET 58 de La Puerta y participan de Experiencia Ambientalia, un programa de la Fundación Líderes de Ansenuza que impulsa proyectos de investigación, conservación y cuidado del humedal. Su trabajo busca analizar la relación entre el nivel de la Laguna Mar Chiquita y la abundancia de estas aves.
Coscorobas es el nombre del grupo formado este año por estudiantes y docentes del IPET 58 de La Puerta que decidió investigar una de las especies más representativas de la región de Ansenuza: el flamenco austral.
El equipo está integrado por las estudiantes Mili Bustos, Mili Gudiño y Giu Silva, junto a los docentes Fernando Salazar y Mavi Robledo. Todos participan de Experiencia Ambientalia, el programa educativo gratuito de la Fundación Líderes de Ansenuza destinado a estudiantes secundarios de Córdoba y de la región de la cuenca de Ansenuza.
La iniciativa surgió a partir de la experiencia previa de algunos de sus integrantes en el programa. Al conocer su dinámica y la posibilidad de desarrollar proyectos de investigación, decidieron volver a participar y conformar un nuevo grupo.
En un comienzo, habían pensado investigar al flamenco y al falaropo, un ave migratoria que llega hasta la Laguna Mar Chiquita. Sin embargo, con el avance del proyecto y el acompañamiento de sus asesoras, decidieron concentrarse exclusivamente en el flamenco austral y definir con mayor precisión qué aspecto de la especie querían estudiar.
Así nació “Alas”, el proyecto con el que Coscorobas busca responder una pregunta concreta: ¿cuál es la relación entre el nivel de la Laguna Mar Chiquita entre 2018 y 2026 y la abundancia de flamencos australes registrados en el sitio durante ese mismo período?
La hipótesis planteada por el grupo sostiene que la relación es directa: la abundancia de flamencos australes aumenta cuando disminuye el nivel del agua de la laguna. Para comprobarla o refutarla, los estudiantes trabajan con información y registros correspondientes al período analizado.
Entre las fuentes consultadas se encuentran Natura y el CONICET, además de los datos y conocimientos aportados a partir de la experiencia de los asesores que acompañan al grupo durante el desarrollo de la investigación.
La elección del flamenco austral tampoco fue casual. Para los integrantes de Coscorobas, se trata de una especie icónica de Ansenuza, estrechamente vinculada con la identidad de la región y con la Laguna Mar Chiquita. Cuando se habla del humedal, explican, el flamenco aparece entre las primeras imágenes asociadas a su flora y fauna.
Por eso, además de buscar una respuesta científica a su pregunta de investigación, el grupo pretende que el proyecto tenga un impacto más amplio y contribuya a difundir la importancia de cuidar a los flamencos y a las demás especies que habitan el humedal.


Los estudiantes consideran que quienes viven en la región conocen más de cerca el valor de estas especies y del ecosistema, mientras que quienes visitan Ansenuza ocasionalmente pueden no tener el mismo conocimiento sobre los cuidados necesarios para preservar la fauna del lugar.
En ese sentido, uno de los objetivos de Coscorobas es aprovechar el alcance que pueda tener su investigación para transmitir ese mensaje y generar mayor conciencia sobre la necesidad de proteger el ambiente.
El nombre Coscorobas identifica al equipo dentro de Experiencia Ambientalia y fue elegido en referencia a un ave de la región. Alas, en cambio, es el nombre del proyecto de investigación con el que estos estudiantes de La Puerta buscan conocer un poco más sobre el flamenco austral y su relación con los cambios que atraviesa la Laguna Mar Chiquita.
Así, desde La Puerta, tres estudiantes y dos docentes se sumaron a una iniciativa que busca que los jóvenes no solo conozcan el ambiente que los rodea, sino que también puedan formular preguntas, investigar y aportar nuevos conocimientos sobre uno de los símbolos naturales de Ansenuza.


