La medida busca revertir una realidad preocupante: el 50% de los motociclistas de la localidad circula sin protección. El sistema permite que el infractor invierta el monto de la infracción en su propia seguridad.
El programa «El Casco es Vida» es una iniciativa de un municipio cordobés destinada a conductores que cometan su primera infracción por circular sin casco. La propuesta permite una alternativa en la que el vecino puede evitar el pago de la tasa municipal siempre que acredite la adquisición de un casco homologado.
La medida busca revertir una realidad preocupante: el 50% de los motociclistas de la localidad circula sin protección. Ante el fracaso de los métodos punitivos tradicionales, se implementó un sistema en el que el infractor invierte el monto de la multa en su propia seguridad.
Además, para ciudadanos en situación de vulnerabilidad socioeconómica, el municipio contempla la entrega directa del elemento de seguridad. El objetivo es reemplazar la lógica de la «persecución» por una política de salud pública que reduzca el impacto de los siniestros viales en el sistema sanitario.
“La multa se paga igual, pero el vecino se lleva el casco. Y un casco cuesta menos que lo que puede salir una multa… o una terapia intensiva”, resumió Matías Torres Cena, intendente de Laguna Larga, donde se aplica esta innovadora medida.

