El paso de las comparsas, la presentación de los y las participantes a Pasista Regional y la música en vivo con «De Una» y Facu Gutierrez, conspiraron para que la velada resultara perfecta.
Piquillín dio el puntapié inicial a los carnavales de la región. El pasado sábado, el playón polideportivo de la localidad se vio colmado por una multitud que se acercó a disfrutar de una noche especial, marcada por el color, el ritmo y la alegría.
El recorrido de las comparsas por el predio fue vitoreado y aplaudido con entusiasmo por el público, que celebró especialmente el paso de los más pequeños. En esta primera parte se destacaron Renacer (Piquillín) y Sonrisas del Corazón (Río Primero). Luego fue el turno de las comparsas mayores, que aportaron toda su energía y no decepcionaron: Taperiguá (Monte Cristo), Luz de Noche (Río Primero) y la local Tantacuma hicieron vibrar al público con su despliegue.
El clima agradable, la excelente organización y la animación de una dupla inédita pero que funcionó a la perfección -Fabián “Dibu” Gauna y Julio Cabral- se combinaron para que la velada resultara perfecta.
Uno de los momentos más efervescentes de la noche fue la presentación de los y las participantes a Pasista Regional. Cada competidor llegó acompañado por una numerosa hinchada, generando un clima de bullicio y fervor que se hizo sentir en cada performance.
La música en vivo también tuvo un rol protagónico. Primero se presentó la banda De Una, que tiene como voz a un hijo de la localidad, Juanchi Ramos. El cierre estuvo a cargo del reconocido cuartetero Facu Gutiérrez, quien hizo bailar al público casi hasta el amanecer.
«Creo que no habíamos tenido tanta gente como hoy en otros carnavales», expresaron desde la organización. Una afirmación que fue confirmada oficialmente por las autoridades policiales, que estimaron la presencia de alrededor de 4 mil personas en el predio. Un éxito total para un pueblo que mantiene viva y fortalece su tradición carnavalera.







