En su segunda edición, el festival ofreció espectáculos artísticos de calidad y un millonario bingo familiar. El público colmó un evento exitoso, de buen presente y grandes expectativas de crecimiento a futuro.
Al pasar, uno de los efectivos policiales presentes en el evento le comentó a este medio: «unas 1500 o 1600 personas, seguro». Un número que, de confirmarse (o incluso superarse), refleja en forma concreta lo que se vivió en el Playón Polideportivo: un Festival de Piquillín verdaderamente exitoso.
Fueron las bandas locales, quizá el bingo, quizá el cierre estelar de Monada… o tal vez la combinación de todo eso lo que conspiró para que el evento estuviera colmado. El público, en su gran mayoría, aguantó toda la noche, a pesar de que la temperatura fue descendiendo progresivamente.
Lo que nunca bajó fue el clima festivo: se vieron sonrisas entre los asistentes, conformes con el espectáculo; y también rostros de satisfacción en la organización por la gran noche vivida.
«Estamos muy felices. Quiero agradecer a las personas que trabajaron para que esto se pueda realizar: al equipo municipal, a los chicos del corralón y a las instituciones que hoy están trabajando», expresó el intendente David Moreno. «Esto es por y para ustedes. Mientras nos sigan acompañando, nosotros vamos a seguir trabajando para crecer como pueblo y crecer como festival», aseguró en la previa de la inauguración oficial.
En su segunda edición, realizada el pasado sábado, el Festival de Piquillín vino a consolidarse como uno de los eventos más importantes del corredor de la Ruta 19, con una organización a la altura de otros festivales de la región y con muchas expectativas de seguir creciendo año tras año.
















