Romina y Soledad, dos mujeres de La Para que perdieron a sus hijos en un siniestro vial, lejos de pedir castigos o endurecer discursos, eligieron un camino distinto: apelar al amor como herramienta de prevención.
Cuando el dolor es demasiado grande para callarlo, algunas madres eligen transformarlo en abrigo para otros. En La Para, dos mujeres atravesadas por la pérdida reciente de sus hijos decidieron salir a la madrugada, justo cuando el riesgo es mayor, para decir lo que muchas veces no se escucha: alguien te espera en casa.
Romina Luna y Soledad Ruzafa son las mamás de Lisandro Toledo y Gaspar Rufinati, dos jóvenes que perdieron la vida tras un siniestro vial ocurrido a comienzos de noviembre de 2025. Gaspar falleció en el acto, en la ruta provincial 17, a la altura del kilómetro 184. Lisandro, en cambio, peleó durante 30 días contra una grave lesión medular cervical, mientras su familia sostenía la esperanza hasta el final.
Ellas conocen la espera, la angustia y el silencio que deja una madrugada marcada por la tragedia. Por eso, lejos de pedir castigos o endurecer discursos, eligieron un camino distinto: apelar al amor como herramienta de prevención.
Así nació la campaña impulsada por el grupo “Mamá en Dolor”, una iniciativa de concientización vial que comenzará este miércoles durante la madrugada, a la salida del boliche de Balnearia, donde se presentará el grupo Desakta2. Allí, a una cuadra del lugar, estarán con carteles simples y directos, buscando frenar a tiempo y cuidar vidas.
El mensaje central es claro y profundo: “Andá despacio, mamá te espera”. Sin reproches ni confrontaciones, solo una frase que —según afirman— logra tocar algo esencial en quienes la leen.
Para llevar adelante la propuesta, las madres gestionarán los permisos correspondientes en los municipios de Balnearia y Arroyito, dos localidades con fuerte actividad nocturna en la región. La primera intervención contará con el acompañamiento de la Guardia Local, el apoyo del Municipio de Balnearia y la presencia policial, garantizando que la acción se realice de manera ordenada y segura.
Además, invitan a quienes deseen sumarse a acompañar la iniciativa, siempre desde el respeto, el cuidado y el compromiso con la vida. Porque, como ellas mismas repiten, nadie sale pensando que no va a volver. Y siempre hay alguien esperando.


